On febrero 21, 2019

CreatSens Health, controlar y diagnosticar enfermedades renales con una sola gota de sangre

Entrevistamos a Adrià Maceira, CEO de la Startup Industrial Más Prometedora de IQS Next Tech 2018 y creadora de una disruptiva tecnología que va a transformar el proceso de detección de este tipo de dolencias

 

Adrià Maceira, CEO de CreatSens Health, recogiendo el premio a Startup Industrial Más Prometedora, entregado por la periodista internacional Gemma Milne en el marco del IQS Tech Fest

Según la Sociedad Española de Nefrología, la enfermedad renal crónica ha aumentado tan solo en la última década un 15% en España. En concreto, actualmente ya son 57.000 personas las que son diagnosticadas anualmente con una enfermedad que impide el correcto funcionamiento de los riñones, y que puede provocar problemas irreversibles de salud, como la necesidad de realizar un trasplante o iniciar diálisis. Un porcentaje que también ha crecido en un 6% en el último año.

Estas son tan solo algunas de las cifras que ocupan diariamente la mente de Adrià Maceira y de su equipo, que lucha cada día para revertirlas y reducirlas. Ellos son los creadores de CreatSens Health, spin-off de la Universitat Rovira i Virgili, elegida Startup Industrial Más Prometedora de IQS Next Tech 2018, y creadora de una tecnología para diagnosticar y controlar enfermedades renales crónicas con una simple gota de sangre.

De la mano de Adrià Maceira, CEO y cofundador de la empresa, retrocedemos en el tiempo, para conocer la historia que los ha llevado a ser la empresa ganadora del Demo Day de la segunda edición de IQS Next Tech, el primer programa de aceleración industrial de España impulsado con el apoyo de ACCIÓ, y que los llevará a Boston para participar en el programa de inmersión Richi Entrepreneurs.

2015, los primeros pasos de CreatSens

Como ocurre detrás de cada decisión que implica riesgo y grandes dosis de pasión por impulsar un cambio, detrás del nacimiento de CreatSens Health, se esconde una historia personal que la ha llevado a ser una de las empresas más innovadoras del sector.

 Adrià, en el 2017 fundabais CreatSens Health, pero vuestra historia empezó mucho antes…

Sí, de hecho, los inicios de CreatSens Health se sitúan en el año 2015. Tras varios años inmerso en el mundo científico, después haber estudiado la carrera de Biotecnología y un Máster en nana ciencia, decidí ir más allá para transformar todo lo aprendido en un proyecto real. Así que me embarqué en un nuevo máster, esta vez enfocado a la creación de empresas, que significó el salto final hacia el nacimiento de CreatSens.

¿Qué supuso este máster para la creación de CreatSens?

El máster fue una oportunidad única para aprender a aplicar la ciencia a la empresa y transformarlo en una idea real, ya que para cerrar el máster nos pedían presentar un plan de negocio. En ese momento no tenía claro sobre qué tipo de idea podía trabajar, así que decidí acudir al grupo de investigación de la Universitat Rovira i Virgili para ver qué opciones teníamos. Fue entonces cuando hablando con Francisco Andrade, jefe del grupo, vimos que la creatinina era un biomarcador clave en el ámbito clínico para el diagnóstico de distintas enfermedades y que tenía potencial a nivel empresarial. Así que podríamos decir que de esta manera fue como el proyecto de CreatSens empezó a ver la luz.

El equipo de CreatSens Health de izq. a derecha: Francisco Andrade; Marta Novell; Tomàs Guinovart; Adrià Maceira y Pascal Blondeau.

Desde entonces la evolución de la empresa ha sido constante. ¿Cómo recuerdas los primeros años de CreatSens?

Recuerdo los primeros años como un proceso muy intenso y de una gran evolución en distintos momentos clave.

Tras intensos meses de trabajo en el modelo de negocio, en 2016 la empresa, que es spin-off de la Universitat Rovira i Virgili, fue una de las startups seleccionadas para CaixaImpulse, lo que significó un paso muy importante para nosotros para avanzar en el modelo de negocio. Más tarde, también lo fue nuestra selección para participar en el programa de inmersión Richi Entrepreneurs, que acabó marcando un antes y un después en la empresa.

¿Qué supuso vuestra participación en Richi Entrepreneurs en Boston?

Tras días trabajando con expertos en innovación y en el ámbito de la salud, nos encontramos con la primera piedra en el camino y también con la oportunidad que hizo que replanteáramos toda la idea de negocio. Nos dimos cuenta de que medir la creatinina en orina no tenía sentido para el objetivo que perseguíamos en CreatSens y eso nos obligó a replantear el negocio.

¿Qué implicó este cambio de rumbo?

A partir de entonces nos dimos cuenta que debíamos medir la creatinina en sangre, y que, además, nuestra tecnología debía contar con un biomarcador más, para poder diagnosticar y controlar enfermedades renales crónicas. Así que, a partir de entonces, y después de validarlo con muchísimos médicos, vimos que ser capaces de obtener los valores de creatinina y potasio en sangre, estos serían los biomarcadores que nos permitirían conseguir nuestro objetivo.

¿Por qué?

La creatinina te muestra cómo funcionan los riñones. De hecho, nosotros la eliminamos regularmente, pero cuando tus valores son anormales, te indican que hay un problema en tus riñones. Además, por otra parte, tener unos valores anormales de potasio te indica un problema aun mayor, ya que, si tu cuerpo no es capaz de eliminarlo, esto puede provocar una parálisis o problemas cardiológicos muy importantes.

Por este motivo, tanto para los médicos como para nosotros, poder contar con ambos biomarcadores nos permitía dar un diagnóstico mucho más preciso de la enfermedad y del riesgo, y que, además, nos diferenciaba de otros negocios en el mercado.

De aquí surgió la tecnología de CreatSens.

Exactamente. Todo el trabajo que desarrollamos se transformó en una tecnología en formato sensor de papel que actúa como herramienta para medir la creatinina y el potasio a través de una sola gota de sangre sin necesidad de tener que pasar por la consulta o por laboratorio. Dicho informalmente, de manera muy sencilla, se trata de una tira de papel, que cuenta con una serie de membranas, que cuando entran en contacto con la gota de sangre, son capaces de medir la cantidad en sangre de los dos biomarcadores que comentábamos.

Pero vuestra empresa va mucho más allá.

Sí, además, también estamos trabajando para que el sensor se conecte a una plataforma digital, que se convierta en un canal de comunicación entre el paciente y el médico, para enviar información sobre los valores obtenidos a través de la tecnología.

Es decir, que el paciente desde casa utilice el sensor de Creatsens para medir sus valores de potasio y creatinina en sangre, y se los haga llegar al médico en el mismo momento a través de una aplicación…

Exacto, queremos que la información obtenida se suba a la nube y llegue al doctor en un lenguaje comprensible y optimizado.

¿Qué supondría para el paciente y para el médico poder contar con esta tecnología conectada?

Contar con CreatSens en el sistema de salud supondría importantes cambios para todos. Por un lado, queremos dejar claro, que nuestro objetivo no es solo que en el caso de que el paciente obtenga un valor anormal, esta información llegue al médico. Sino que las crisis se puedan predecir a través de un histórico. De esta manera, el médico puede analizar fácilmente los hábitos de vida del paciente que afectan directamente a la enfermedad y evitar aquellos que suponen importantes cambios en sus valores de potasio y creatinina.

De esta manera, la calidad de vida del paciente también experimentaría una mejora muy significativa, ya que incluso, se podría atrasar al máximo el inicio de una diálisis o de un trasplante.

¿Qué diferencias aporta CreatSens al control actual de este tipo de enfermedades?

Hasta el día de hoy, las pruebas siempre se han hecho en laboratorio a través de análisis de sangre, lo que requiere que siempre haya un especialista detrás en el mismo momento de realizarla.

En cambio, con CreatSens sería el mismo paciente quién se haría la prueba en casa y enviaría esta información directamente al médico, que la recibiría de manera filtrada, en su lenguaje. Se trata de una optimización del proceso que puede salvar vidas en momentos concretos, y que, además, toda la información generada, puede crear patrones para prevenir crisis, teniendo en cuenta que muchas enfermedades siguen un mismo patrón. El médico marca el uso de la herramienta y el paciente tiene un control exhaustivo de su enfermedad sin necesidad de desplazarse constantemente.

¿Hay otros competidores en el mercado que trabajen con una tecnología similar a la vuestra?

La mayoría de competidores obtienen los resultados a través de la orina o plasma sanguíneo, lo que dificulta obtener resultados fiables en ese mismo momento y te obliga a contar con otra tecnología para que el paciente pueda tenerlos directamente.

Nosotros en cambio lo podemos hacer todo desde casa. No hay un pretratamiento, sólo las indicaciones del médico a la hora de utilizar la herramienta.

Por otra parte, el potasio en sangre no es un valor con el que trabaje nuestra competencia, y los que miden la creatinina en sangre lo hacen a un precio muy alto. Somos los primeros en medir ambos marcadores para el control de enfermedades renales.

¿Vuestra tecnología se puede aplicar a otras enfermedades?

Sí, de hecho, actualmente nuestra tecnología va dirigida a personas con problemas renales crónicos, cardiovasculares o diabetes, y que necesitan un control de su función renal.

Aun así, en un futuro queremos extrapolar nuestra tecnología a otras enfermedades, ya que el mismo sensor de papel es capaz de analizar otros biomarcadores. Por ello, aplicaremos nuevas membranas y lo adaptaremos a las nuevas necesidades.

Recientemente habéis sido elegidos como la Startup Industrial Más Prometedora de 2018, tras participar durante seis meses en IQS Next Tech. ¿Qué ha supuesto el programa de aceleración para vuestra empresa?

El IQS Next Tech ha tenido un gran impacto en muchísimos ámbitos, pero sobre todo en el desarrollo del prototipo. Realmente cuando empezamos, no teníamos conocimiento de muchos de los aspectos que teníamos que tener en cuenta y de cómo de complicados eran algunos de ellos, como el marketing, el packaging, escalar el producto o las personas a las que teníamos que contactar. Nos ha ayudado mucho a entender la tecnología aplicada al producto y la industrialización.

¿En qué punto se encuentra actualmente vuestro producto?

Actualmente contamos con un producto funcional que ha sido validado. Ahora necesitamos llegar a la robustez y especificaciones que los médicos necesitan. Además, necesitamos que la industrialización de nuestra tecnología sea posible a gran escala.

Durante vuestra trayectoria el crecimiento ha sido constante. ¿Qué le dirías a un inversor para que decidiera apostar por CreatSens?

Le diría que hemos creado una tecnología que optimiza la monitorización de enfermedades crónicas, que actualmente cuenta con un gran número de afectados. Se trata de un producto que no sólo se dirige a una sola enfermedad, sino que tiene aplicaciones a otros, ya que tenemos la posibilidad de añadir nuevos biomarcadores en el sensor de papel que hemos creado.

CreatSens también tendrá impacto en los hospitales y en el sistema sanitario actual, mejorando la calidad de vida de los pacientes y optimizando el control de las enfermedades para evitar crisis más graves. Además, la tecnología también puede suponer un importante cambio para países en vías de desarrollo, ya que la tecnología conectada a la aplicación puede facilitar el acceso a la salud sin necesidad de que el médico se encuentre físicamente en el mismo momento en el que el paciente se realiza la prueba.

Transformar la investigación en una idea de negocio real es un proceso muy complicado. ¿Cuáles han sido las grandes dificultades que habéis afrontado?

Hay muchas dificultades con la que te encuentras a la hora de pasar de la ciencia a la empresa, pero una de las principales es la diferencia entre la velocidad a la que avanza la tecnología y otra a la que avanza el negocio. Hay que tener en cuenta que la ciencia tiene tempos mucho más largos, que el concepto de validación requiere mucha inversión, además de mucho tiempo de trabajo. En cambio, a la hora de trabajar en el negocio tienes más posibilidades de explorar y probar el concepto de prueba y error. Lo más complicado es ser capaz de integrar ambas velocidades para que la empresa funcione, además de conseguir que todos los perfiles de la empresa, tanto el más científico como el más empresarial, se entiendan.

Después de un año en el que habéis recibido varios premios que han reconocido vuestro trabajo. Mirando hacia el futuro, ¿cuál es vuestro objetivo más inmediato?

Actualmente nuestro mayor objetivo es cerrar el pre producto, en un formato escalable y conseguir que todo funcione correctamente, si todo va bien a finales de verano.

¿Dónde estará CreatSens en 5 años?

En cinco años veo a CreatSens como un actor importante dentro del sector médico y desarrollando la tecnología para más aplicaciones. Además, la veo comprada por una gran compañía con una ética detrás y unos valores comunes con los nuestros, que crea en CreatSens como base para nuevas aplicaciones.

 

 

  • By Cristina Casaprima  0 Comments   

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